miércoles, 17 de abril de 2013

El Incoloro Tsukuru Tazaki


A continuación una traducción personal de la reseña aparecida en The Asahi Shinbum sobre “Shikisai wo Motanai Tazaki Tsukuru to, Kare no Junrei no Toshi" (Colorless Tsukuru Tazaki and His Years of Pilgrimage), la nueva novela de Haruki Murakami:

Tsukuru Tazaki tiene 36 y está soltero. Su fascinación infantil por las estaciones de trenes lo llevó a trabajar en la oficina de diseño de estaciones de una compañía de ferrocarriles.

Durante sus años de secundaria en Nagoya Tsukuru tenía cuatro amigos íntimos- dos chicas y dos chicos- Aquellos cinco amigos eran totalmente distintos en carácter pero formaban una relación cercana y equilibrada similar a un pentágono equilátero.

A excepción de Tsukuru todos ellos tenían un apellido relacionado a un color –de acuerdo a la grafía kanji- por ello sus apodos eran “rojo”, “azul”, “blanco” y” negro”. Solo Tsukuru no tenía color que lo identificara, además fue el único de los cinco que estudió en una universidad, en Tokio. Antes de cumplir los 20 años, de regreso de unas vacaciones universitarias, Tsukuru se da con la sorpresa que sus amigos en forma unilateral han decidido cortar todos los lazos afectivos y amicales con él. Tsukuru queda con una sensación de pérdida y de interrogación acerca de aquella dramática decisión.

Tsukuru entra en shock y en un estado de gran desolación. Al retornar al mundo real, Tsukuru ha sufrido un cambio dramático de tal magnitud que considera que es otra persona.

En los siguientes 16 años nunca se volvió a encontrar con alguno de los que consideró sus más cercanos amigos. Sin embargo, a causa de su trabajo conoce a una mujer interesante y atractiva llamada Sara, quien es dos años mayor que él. Ella le menciona que ya es el momento que Tsukuru averigüe las razones por las que sus amigos lo dejaron abruptamente y lo sometieron al ostracismo.

Así comienza el peregrinaje de Tsukuru.

Tsukuru se percibe a sí mismo como sin valor y un envase vacío. Una de las razones es porque no tiene “color”. Sin embargo, su nombre tiene el carácter kanji de “ta”, que significa “varios”. Además, el hecho que sea un envase vacío significa que tiene la capacidad de albergar sustancias diferentes, tanto de lo bueno como de lo malo.

Finalmente, el peregrinaje lo lleva inesperadamente a una zona rural de Finlandia donde descubre de una sola vez todas las razones que indujeron la razón de sus amigos 16 años atrás, los cambios que les ha ocurrido desde entonces y cómo viven ahora.

Un número de hechos, coloreados con dolor y ternura, así como un número de misterios que quedan por resolver, y que probablemente queden irresueltos, emergen de tal proceso.

Al ser preguntado Haruki Murakami acerca de la creación de esta novela, refirió que luego de escribir las primeras líneas, continuó haciéndolo sin tener una idea clara de cómo la terminaría.

Así nos quedamos con una historia de soledad, despersonalización y melancolía, pincelada con los clores de la usual fantasía que Murakami pinta en sus obras. Acaso un viaje místico y la presencia de un hada evanescente.

Es probable que estemos ante una fantasía inacabada. Enigma que esperamos resolver cuando llegue la traducción de “El Incoloro Tsukuru Tazaki y sus Años de Peregrinaje” –traducción personal- título que me evoca a novela de Alfredo Bryce.

 

lunes, 1 de abril de 2013

Aislamiento Social


Esta - felizmente- es una historia inventada.

En una Lima desolada con el gris de costumbre una epidemia diezma en silencio a la población adulta. En menos de dos días una persona enferma que padece sucesivamente de tos seca, dolor torácico, fiebre y diaforesis se desploma hasta fallecer en silencio. Sin estertores ni elocuentes sangrados, siguiendo la nunca escrita norma limeña de hacer las cosas sin hacerse notar.

Luego de la muerte sigue el control de daños: Identificar al occiso para llenar un registro más para la ficha epidemiológica y al final decretar la evacuación y desinfección del área, que queda así restringida por el riesgo biológico. Terminada la acción de los actores principales en esta tragedia ingresan los tramoyistas, aquellos anónimos que se encargan de lavar los fluidos corporales de la zona y de descartar el cadáver, incinerando sus restos en un paraje solitario.

Uno de aquellos toma un nombre y se personifica bajo el nombre de Eusebio, una persona que hasta entonces era parte del decorado de trajes blancos y mascarillas de protección pero que se hace visible por un hecho fortuito. Eusebio es una persona de un sentido muy práctico, casi sin imaginación y resignado a una vida sin trascendencias. Regresar a casa, dejar la llave en la mesa y desinfectarse en una rutina sombría y agobiante. Hasta que encuentra a Joaquín, un niño que por la epidemia queda huérfano y sin lazos familiares.

Entonces Eusebio emprende una doble búsqueda, la de insertar a Joaquín dentro de un sistema de protección social y la de su búsqueda interior acerca del significado de su propia vida. Esta búsqueda lo lleva a un asilo a visitar a su padre, rezago actual de una figura autoritaria del pasado. Eusebio recibe como un espejo el rol de padre protector y al parecer se siente bien con ello, aunque para llegar a tal estado deba pasar por una transición complicada.

Desde entonces pasa a hacer visitas y preguntas, en consultorios, oficinas y dependencias de un sistema más preocupado en contener la epidemia que en dramas personales. En el esfuerzo por deshacerse de una responsabilidad, la custodia no solicitada de un menor, Eusebio encuentra el significado de su vida.

-          ¿Quién es usted? , pregunta una trabajadora social en una oscura oficina

-          Nadie, responde Eusebio

Allí delante de Joaquín, Eusebio reconoce que toda su vida no ha tenido sentido y que solo era un número entre miles. Desinfectando anónimamente y protegiendo en forma indirecta pero sin ninguna trascendencia personal.

En los días siguientes Eusebio se hace cargo de aquel huérfano, quien en su búsqueda de protección y de temor a lo desconocido no tiene mejor idea que usar como casco una caja de cartón y luego uno real de plástico. Juntos recorren una ciudad sombría, invernal y lluviosa, pasean por colinas sin vegetación, por estadios y centros comerciales vacíos, por calles sin autos ni personas.

Las escenas de El Limpiador cumplen con el protocolo de Aislamiento Social frente a una epidemia de transmisión respiratoria. Una ciudad vacía y brumosa aumenta la angustia de un niño sin padres y con miedo a la muerte, así como la de un adulto confundido ante la responsabilidad de su nuevo rol. Una melancolía que se abre paso de a pocos hasta tomar por asalto el resto de escenas.

Y es Eusebio, un aislado social por naturaleza quien protege a Joaquín ante la negativa del padre biológico encontrado que se niega a reconocer a su hijo. Pero Eusebio comienza a toser y a tener un poco de fiebre, uno de los médicos de su hospital identifica parcialmente los síntomas de aquella “pestis sudorosa’ o “sudor inglés” antiguos nombres de una epidemia similar que azotó un imaginario Londres del siglo XV.   

El tiempo se acorta pues Eusebio ha pasado los días considerados mortales de acuerdo a la historia natural de la enfermedad y como los niños no se contagian continua con su búsqueda de familiares directos. Hasta que encuentra a una tía a quien cederle la posta.

Cuarenta días esperaban los barcos en el puerto veneciano antes de desembarcar por peligro a transmitir la peste. Cuarentena del pasado. Aislamiento social de hoy.

En una Lima de cielos brumosos y tonos grises, con cementerios llenos de lápidas con nombres y de calles vacías. Donde los adultos usan mascarillas y un niño únicamente una caja de cartón. Cuando todos se miran con desconfianza y en el rostro de los médicos se imprime el cansancio y la frustración. Un cierto día aparece el sol a través de la ventana.

Y Nadie se convierte en Alguien.

martes, 12 de marzo de 2013

Ejercicios Mentales


El proceso diagnóstico es como la reconstrucción de un hecho criminal, se van recopilando piezas sueltas que pueden aparecer desde el inicio o durante la pesquisa, hasta armar el rompecabezas. Sin embargo, el trabajo no siempre es fructífero, pueden faltar el ingenio, la perspicacia o simplemente las piezas.

Veamos por ejemplo el caso de Hugo Chávez, siempre faltaron piezas. La información oficial siempre fue incompleta e inexacta pero algunos indicios solo nos dejan en el rango de sospechas. El secretismo no es un patrimonio de dictaduras, sino denle una mirada al libro “En el Poder y la Enfermedad” de David Owen (Siruela, 2010). El autor no solo es médico sino además fue miembro del Parlamento y luego Secretario del Foreign Office del Reino Unido, así que tuvo una mirada certera y cercana de las enfermedades de algunos dignatarios.

Volvamos al tema de Chávez. La última imagen suya es despidiéndose rumbo al tratamiento en Cuba. Luego el silencio y las especulaciones. Sorprendía que no hubiera imágenes o audios que delataran un estado de conciencia mínimo, lo que hacía sospechar una complicación intra o post operatoria, de aquellas que requieren el soporte de un ventilador y el mantener artificialmente las funciones vitales.

La fotografía donde aparece leyendo un diario con sus hijas, a mediados de febrero –si creemos en la veracidad y temporalidad de la imagen- muestran un paciente adelgazado con el cuello cubierto, acaso ocultando una traqueotomía, pero sobre todo usando una almohadilla para sostener la cabeza, lo que sugiere una gran debilidad e incapacidad funcional. Sospecho que no se alimentaba normalmente, acaso le retiraron la sonda nasogástrica para la foto familiar, lo que agrava su condición clínica general. Mis sospechas de traqueotomía se basan además en la ausencia de audios posteriores, en una persona que hablaba horas de horas, que apaguen las especulaciones a nivel global.

Un paciente así, debilitado al extremo –por el cáncer y su tratamiento-  y postrado en cama, es presa fácil de complicaciones como que de hecho ocurrió. Las secreciones bronquiales se acumulan por falta de movimiento, los gérmenes crecen y el organismo se defiende mal. Una historia conocida y repasada muchas veces. Una neumonía pudo desencadenar la cascada de fatalidades que lo devolvió pronto a los sistemas de vida artificial. La verdad final estará siempre lejos del alcance del hombre común pero bien vale un ejercicio.

Ejercicios mentales que desembocan en un diagnóstico, a veces por raciocinio, otras por azar, pero siempre luego de un trabajo paciente y ordenado.

 

 

viernes, 8 de febrero de 2013

Primeras Lecturas

 
De la Tierra a la Luna fue la primera novela que léi por voluntad propia, desde entonces centernares de obras han paseado por mi memoria. Aquella vez la lectura de una bala disparada hacia la Luna me permitía dar esos saltos temporales a los mundos inexplorados de mi imaginación. En aquellas fantasías infantiles me sentía más alto, más fuerte y más avezado de aquel niño de anteojos grandes que prefería ver la vida desde la periferia y que disfrutaba mucho de conversar con los adultos.  No sé si la lectura acrecentó mi tendencia a la soledad o la lectura impenitente es solo una expresión de mi personalidad. Lo cierto es que los libros aparecían uno tras otro, pero no sólo eran los grandes tomos, devoraba los diarios, los chistes (ahora llamados comics) y las revistas.  Antes me bastaba leer, luego comentaba las lecturas en las reuniones a las que me llevaban mis padres, luego en el colegio y la universidad las lecturas eran alimento para las discusiones literarias o científicas. Con el tiempo caminar con un libro en la mano o dentro de la mochila se convirtió en una obligación como el de cargar siempre las llaves de la casa, mientras éstas me permitían el ingreso al hogar, aquellos me abrían el paso a otros mundos.
 
Ahora en cada lectura o relectura, coloco un post it en las páginas que para mí son relevantes y he llegado a armar fichas bibliográficas con cada libro que leo. Además cada novela me lleva a otras obras, de ficción o ensayo, a lo que llamo lecturas paralelas y he llegado incluso a utilizar las novelas como base para mis discusiones clínicas. Un libro llena todos mis espacios en blanco en una suerte de barroquismo literario o miedo al vacío temporal.
 
El mundo de la novela es una realidad virtual que permite alcanzar otras magnitudes de la dimensión humana. Por eso, anímense a leer novelas, es una experiencia de la que no querrán salir.
 
Lo puedo asegurar.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Para antes del fin del mundo

Los siguientes son libros que esperan pacientemente ser leídos:



 
 
 
 
 



 
 
 


Llegaré?

martes, 11 de diciembre de 2012

Padre e Hija



En el cine estadounidense es notable el uso del baseball como telón de fondo de sus historias, algo que no he visto en esta parte de Sudamérica con el fútbol. 
 
Un ejemplo reciente fue Moneyball, la historia de un entrenador que juega a perdedor en su vida mientras lleva a su equipo a las grandes definiciones luego de darse cuenta del valor de las relaciones humanas así como con la ayuda de su joven asistente, un freak de las estadísticas deportivas,

El mas reciente ejemplo de baseball en el cine es Trouble with the Curve. La historia de Gus Lobel, el cazatalentos del Atlanta Braves-interpretado por un invernal Clint Eastwood- cuando ya la modernidad se arropa de las estadísticas de rendimiento y las contrataciones se deciden a través de la pantalla de un computador.

Gus decide continuar de la única manera que aprendió, usando la observación, sus sentidos y la perspicaz exploración de las cualidades humanas. Por ello visita las ligas menores en busca de algún joven deportista que llene sus expectativas para recomendar su contratación.

Sin embargo, Gus no cuenta con dos problemas fundamentales, la modernidad lo ha convertido en obsoleto –con la presión un tanto cretina de los que vienen detrás- y el inexorable avance de los años comienza a dañar sus sentidos: una degeneración macular de la retina le impide una adecuada visión y las fallas propias de la coordinación espacial en el envejecimiento dificultan el conducir un auto. Sin saberlo, este viaje se convierte para Gus en su última oportunidad laboral.

Su gran amigo y miembro del directorio, Pete Klein,  lo apoya ante los directivos del club, pero al ver el hándicap físico de Gus, pide a la hija de éste, Mickey (llamada así en honor a un jugador de baseball), que acompañe a su padre. Mickey, quien a su vez pasa por un complicado trance profesional, deja por unos días el estudio de abogados donde trabaja un caso cuya resolución favorable le permitirá el ascenso.

Pero Gus y Mickey llevan una relación que es hostil en lo superficial ya que debajo de ese cascarón hay un mundo de cosas no dichas que pugnan por salir a la superficie. Mickey, es dejada de niña en casa de sus tíos poco tiempo después de la muerte de su madre. Gus decide vivir solo aunque tenga que lidiar pesadamente con tales ausencias. Los reproches son mutuos, uno que no entiende ni acepta que su hija ya no es una niña y por otro, el de una hija que no entiende la razón del abandono y no tolera el carácter áspero de Gus.  Sin embargo, el baseball los une más allá de lo que piensan. Gus mantiene su rol de padre al intentar proteger a su hija y enseñarle lo que sabe: a distinguir en una postura de los brazos, en el sonido de una bola lanzada o en el movimiento corporal las virtudes de un talento y Mickey no solo es una alumna aplicada sino una hija que aprendió el baseball como un acto de amor y homenaje al padre distante. Mickey ahora se convierte en los ojos y protección de Gus, invirtiendo los roles. Es cuando ocurre la crisis es que caen las máscaras y la verdad entre ambos aflora ruda y tierna al mismo tiempo, cuando padre e hija retoman el punto que dejaron inconcluso.

Por otro lado, Gus demuestra que los viejos métodos siguen vigentes, que los números son importantes pero nada reemplaza el arte de la observación y que la experiencia de los años va afilando la perspicacia en forma lenta pero segura. Que los ahora llamados multitask se van a quedar solo en la superficie de lo evidente si no toman en cuenta el valor de la observación paciente y con sentido, y que para trascender en una decisión es importante tomar en cuenta las distintas expresiones de la dimensión humana

Curvas de la Vida (o Golpe de Efecto como se tradujo en España) utiliza el mundo del baseball para ofrecernos varias dimensiones de la vida: el difícil reencuentro padre hija, el avance incontenible de las nuevas tecnologías deshumanizantes, la frustración de no lograr los proyectos de vida, el irremplazable valor de la observación calmada y sistemática y la esperanza de una recompensa cuando hacemos las cosas con honestidad creyendo en nuestros instintos y principios.

Aparte de algunos pecadillos veniales en el guión y algunas situaciones predecibles en las historias secundarias (como el romance de Mickey con Johnny Flanagan, un talento del baseball que truncó su carrera por la ambición del sistema) muestra un Eastwood actor como en sus mejores películas: un rudo de nobles sentimientos y valores.

 

 

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cuando los mundos paralelos colisionan


Fuente: Planeta
“Las cosas son como la gente de arriba dicen que son...Hay que pensar que es así...por el bien de todos” reflexiona uno de los personajes de la última novela de Alonso Cueto, Cuerpos Secretos, ante el designio inamovible de transfigurar la verdad por la ciega y absoluta decisión de la dinámica social.  

Una dinámica, la de los compartimientos estancos y las cosas predestinadas, que es adquirida al nacer en determinado círculo social. Somos colocados por el destino en mundos paralelos que no pueden ser trasgredidos sin recibir un castigo. Los personajes principales de Cuerpos Secretos: Lourdes, una dama adinerada e infeliz esposa atrapada en una trama de apariencias; y, Renzo, un joven profesor de matemáticas que intenta escapar de la pobreza con el trabajo constante. Ambos tienen una gran carencia de afecto que los obliga a refugiarse en la rutina hasta que la casualidad los junta. Un apurado desencadenamiento de  hechos fortuitos hace que el deslumbramiento de Renzo y la vulnerabilidad emocional de Lourdes generen el desarrollo de una relación sentimental.

Cuerpos Secretos trabaja la idea de dos mundos paralelos: Uno, el dominante, con estrictas normas sociales pero donde algunos de sus miembros infringen normas morales que se ocultan en un manto de hipocresía, los que sufren esta situación no les queda más que dos alternativas o caen en el nihilismo o en la frustración crónica. Dos, con menores normas restrictivas, sus habitantes se orientan al trabajo como fuente de superación social, si bien no está exento de problemas éstos pueden discutirse sin remordimientos. Ambos mundos se miran con desconfianza e interactúan por un beneficio propio pero sin posibilidad de empatía mutua.

Lourdes y Renzo no solo comparten sus estados de vulnerabilidad sino además una fuerte dependencia afectiva con el padre ausente, en ella, las culpas paternas marcaron su compromiso de vida a largo plazo; en él, existe una gran responsabilidad por concretar un legado. Esta lejana figura funciona como derrotero para ambos personajes. Por contraposición, los personajes femeninos lucen fuertes y seguros de sí.

La novela trabaja el conflicto a partir de la relación sentimental entre actores sociales dispares como Lourdes y Renzo, cuyos encuentros furtivos no son ajenos a sus propios entornos. Por un lado, Vanessa, la ex novia de Renzo y, Milos, el eterno pretendiente de Lourdes no funcionan como observadores sino además realizan acciones que modifican el devenir de aquel limbo en que se ha refugiado la pareja. Pepe, el esposo de Lourdes, es el detonante de las crisis, a veces desencajado, a veces ligeramente grotesco.
 
Cuerpos Secretos es una historia sentimental que deviene en policial. Acaso una salida traumática era la manera mas apropiada para resolver un conflicto que comenzaba a enredar a sus protagonistas, ya que los personajes de ambos mundos comienzan a entrecruzarse y entablar dilemas sin solución aparente. Una crisis quiebra temporalmente la relación afectiva y que puede leerse como castigo a la trasgresión de las normas sociales, el amor que atraviesa las diferencias de clase, raza y edad. En ese momento la relación entre Lourdes y Renzo pasa a un segundo plano y es desplazada por las tareas de pesquisa de dos agentes policiales con un profundo y práctico sentido de la vida y cuyos diálogos oxigenan el ambiente taciturno de los acontecimientos.

En la segunda parte de la novela los personajes secundarios sostienen la trama y de rato en rato revelan las acciones de Lourdes y Renzo, alejados de la ciudad y sus propias vidas. Los protagonistas se separan geográficamente mientras el tiempo realiza su trabajo reparador repitiendo los ciclos de muerte y nacimiento. El Coronel Piña y su asistente, Gerardo, el medio hermano de Lourdes y Milos, el amigo común de la pareja de esposos, se encargan de limpiar y empañar consecutivamente las pistas de un evento traumático.

Cuerpos secretos es además una novela topográfica que permite, a quien conoce Lima y el Cusco, el reconstruir los viajes físicos de los personajes, como calles y plazas. Revela además las influencias literarias del autor, que colorea los ambientes, dotándolos de una perspectiva casi fotográfica y haciendo que sus personajes reflexionen ampliamente sobre sus aspiraciones y sentimientos, así como la impronta que ha dejado el pasado sobre sus destinos.


La bondad y la maldad deberían estar igualmente repartidas. Sin embargo en algunas personas el tinte esta más cargado de un lado. “Mi papá también era un maestro. Es una profesión para la que hace falta ser una buena persona. A lo mejor para ser físico o un buen matemático no es necesario ser una buena persona, pero en algunas profesiones sí; la enseñanza por ejemplo, o la medicina”

Para Cuerpos Secretos esto podría ser una cuestión de cuanto amor se ha recibido en la vida.