jueves, 7 de octubre de 2010

Confesión de Parte


Escribo este post de un tirón.


Luego de despertar y estar aún medio dormido, prendí el televisor. Las primeras imágenes se referían a la noticia del Premio Nobel de Mario Vargas Llosa. Eso terminó de despertarme.


Minutos después, ya con el café recién pasado en la mano, me asomé a la ventana: una calle silenciosa y sin personas, el aire muy fresco y frío. Me quedé con la mirada ausente por unos minutos, emocionado pero contenido, con una gran alegría que recorría mis ojos y mi pecho. Con la sensación de haber logrado algo por lo que se trabajó mucho tiempo, como si el triunfo fuera de uno.


Y es que para la mayoría de nosotros, en mayor o menor medida el premio Nobel es sentido como propio. Algunos recordarán al Vargas Llosa como condiscípulo, otros como alumnos, otros como paisanos. Cada uno reclamará para sí una parte de este Peruano Universal como es MVLL.


Particularmente me considero un groupie de MVLL. Comencé con la Ciudad y los Perros y desde entonces no he parado. En la Universidad, tambaleando entre mi vocación médica, estaba la literaria: "quería escribir como Vargas Llosa" les decía amis compañeros de aula y eso me impulsaba a participar fallidamente en los Juegos Florales. Hasta ahora, cuando me abruma el trabajo médico me digo a mi mismo "con tantas obligaciones como las mías Vargas Llosa no hubiera podido escribir"


La primera novela que compré con mis propinas fue la Guerra del Fin del Mundo en 1981, para entonces ya había leído La Casa Verde y Pantaleón. A partir de ese año las leí en orden de aparición, poniéndome al día con la Tia Julia y Conversación en la Catedral.


Una tarde, en el Cine Arte Julieta, encontré a MVLL con su primo Luis, yo solo tenía en mano una folleto de una presentación de Winternitz, conseguí un lapicero le pedí un autógrafo que buscaré con devoción.


Lo seguí en sus aventuras políticas, aún en la época en que casi se le priva la nacionalidad, tanto como en las teatrales, asistí a las presentaciones de la Chunga, La Señorita de Tacna, Ojos Bonitos, Cuadros Feos, y al Pie del Támesis.


Leí sus libros de ensayos políticos, los que llevaba a la playa para terminarlos más rápido. Por un tiempo esperaba cada semana Caretas para leer Piedra de Toque. Y durante muchos domingos dejaba todo para ver La Torre de Babel en el canal 5.


Por algunas revistas me enteré de su fallida aventura en el cine al adaptar Pantaleón, pero luego me tomé la revancha con las adaptaciones de Lombardi.


Últimamente fui a ver su bipersonal con Vanessa Saba en el Museo de Osma. Del mismo modo hice mi cola y vi de pie -ya que no habían asientos- el conversatorio con Claudio Magris. Gracias a su consejo-a través de sus entrevistas o escritos, me compré Las Mil y una Noches, Homero, Iliada de Alessandro Baricco, así como ví el documental Pecados de Mi Padre en el pasado Festival de Lima. Siendo la última locura comprar por Amazon el libro Mosquito Empires, combinando así dos pasiones la literatura y las enfermedades tropicales.


Dejo como colofón mi viaje a Trujillo, adonde viajé para presentar mi libro. Me quedaría solo un día y medio en la ciudad, pero esa misma noche MVLL daría una conferencia en Huanchaco. No dudé en ir, escuchar de primera mano, lo que había leído sobre su proceso de creación a enterarme de su nueva novela, en la arena de la playa y entre unas construcciones mochicas y el mar.


Por tal motivo me encuentro ahora, investigando sobre Roger Casement y la Fiebre del Caucho en el Perú, esperando impaciente leer el Sueño del Celta.


Es por eso que siento que el Nobel, remotamente, también lo gané yo

lunes, 20 de septiembre de 2010

Sobre Hombros de Gigantes




El estudiante de Medicina debe ser un Naturalista para que pueda esperar convertirse en un epidemiologista científico, patólogo o práctico capaz.

Sir Patrick Manson


Hace unos días he introducido algunos cambios en mi perfil que para muchos habrá pasado inadvertido. El cambio más importante es el de Naturalista, que he decidido evocar ya que tal nombre fue dado a los científicos dedicados al estudio de las Ciencias Naturales o Historia Natural a través de la observación cuidadosa de la Naturaleza. Si bien los antecedentes se remontan a Aristóteles, los Naturalistas alcanzaron su apogeo entre los siglos XVII y XIX, en la época de las grandes expediciones y la colonización de nuevos continentes por parte de Europa.

Las conclusiones del Naturalista están basadas en una contemplación disciplinada y paciente. Es por lo tanto un ejercicio intelectual solitario y de largo aliento. Sólo luego de una observación tenaz y una ambición por capturar todos los detalles se pueden obtener patrones, ya sean estos de estructura o de comportamiento.

Estos hallazgos son registrados en las libretas del expedicionario. Palabras y trazos aparecen en el papel en un orden que sólo entiende su autor. Mas tarde, luego de una reflexión sosegada irá transcribiendo sus hallazgos en un texto coherente siguiendo su propia lógica de pensamiento.

Fruto de este proceso, Aristóteles en el siglo V A.C. estableció una clasificación zoológica dividiendo animales según su contenido de sangre, medio de locomoción o de reproducción. De este modo por siglos se usaron las denominaciones de animales con sangre o sin ella, bípedos, cuadrúpedos o ápodos y, asimismo, vivíparos, ovíparos u ovovivíparos. Para todos aquellos animales, por ejemplo algunos insectos, en los cuales no identificó un patrón reproductivo específico los colocó en un gran saco conceptual llamado animales de Generación Espontánea.

Casi 20 siglos más tarde, bajo el mismo proceso Carl Linné (1758) en su “Systemma Naturae” establece un nuevo sistema de clasificación basado esta vez en la comparación de semejanzas estructurales anatómicas. Este nuevo sistema es adoptado rápidamente por los naturalistas de fines del siglo XVIII.

Los naturalistas además de la cualidad de la observación sistemática gozaban de una polivalencia científica y humanista. Esta polivalencia conceptual en los Naturalistas borró en esa época los rígidos límites entre Ciencia y Arte tal como los conocemos hoy. Los expedicionarios de antaño llegaban imbuidos de conocimientos filosóficos greco latinos, así como de los teológicos medievales y del Renacimiento. Su eclosión intelectual fue máxima luego de la Ilustración. A través de estos conceptos entendían la naturaleza como un estado de armonía, por eso sus libros influyeron tanto en la concepción del mundo moderno.

Tomaré como ejemplo a aquellos, que recorrieron América sucesivamente como Charles Marie la Condamine, Alexander von Humboldt, Charles Darwin y Antonio Raymondi. A nivel mundial la expansión de los imperios europeos impuso el patrocinio de expediciones no solo para conocer los nuevos territorios sino para mantener la hegemonía imperial. De esta manera se sentaron las bases del sistema métrico global al medir la longitud de un paralelo respecto al ecuador, se describieron numerosas especies vivientes y accidentes geográficos en América, así como los procesos que explican el desarrollo de la corteza terrestre y las corrientes marinas. Acaso la expedición más famosa y productiva para las ciencias naturales fuera la del Beagle, que llevó a Charles Darwin a escribir años mas tarde el Origen de las Especies y cambiara para siempre el concepto de vida en el planeta.

El trabajo de los Naturalistas generó no sólo numerosos tomos de información sino además fueron la base de los hallazgos científicos contemporáneos y hasta se podrían considerar generadores de la identidad del Nuevo Mundo. Revalorando y actualizando las ancestrales obras nativas, tanto Darwin comoVon Humboldt recorrieron los Caminos del Inca, uno por el Sur otro por el Norte

Exploradores de tierras allende los mares, acaso los Naturalistas hayan tenido formidables viajes interiores ya que nadie podría estar excluido de conmoverse ante el titánico paisaje agreste de los Andes, la Tierra del Fuego o la Selva Tropical. Fruto de estas expediciones interiores quedan copiosas correspondencias, textos y grabados, los que permiten conocer no solo a la naturaleza sino al hombre que las recorre.

Este mismo sentimiento de aventura llevó también a algunos médicos de la época a examinar el comportamiento de enfermedades en regiones exóticas. Sir Patrick Manson (1844 – 1922), médico de la Armada Imperial Británica en el sur de China realizó varias investigaciones hasta sentar las bases del rol del mosquito en la génesis de la Malaria, el Dengue y la Filariasis, dejando de lado la teoría del Miasma, presente desde la era de Hipócrates.

Y en Perú nuestra Medicina Tropical está hecha también de médicos exploradores que han tenido lidiar con los agrestes microclimas del país generadores de igual variedad de infecciones, como lo demuestra este párrafo del Dr. Carlos Monge, extraído de sus Obras Completas:


Si estos hechos no fueran aun suficientes para hacer resaltar nuestra variada Patología tropical nos queda por revisar los procesos morbosos determinados por metazoos parásitos en el organismo humano o que directamente lo atacan y que se encuentran sobre todo en los países cálidos, lo que nos lleva inmediatamente a la necesidad de contemplar el estudio de la Historia Natural Médica.

Expediciones, apuntes, dibujos, experiencias, monólogos interiores están desperdigados en mi escritorio esperando ser ordenados. Es el momento para hacerlo. Por eso seguiré los pasos de los Naturalistas, en viajes reales o imaginarios, para ver mucho más allá pues ahora estoy parado sobre los hombros de gigantes

martes, 14 de septiembre de 2010

Punto de Inflexión


Fiel a lo que él llama el compromiso social del escritor, Mario Vargas Llosa ha remitido una carta al Presidente del Perú, Alan García Perez. El motivo: el Decreto Legislativo 1097 que a todas luces colisiona con el respeto por el orden legal establecido y los derechos humanos.

La relación política entre MVLL y AGP siempre me pareció disonante, mas allá de mantener una idea común sobre el modelo económico, los fundamentos políticos y morales se veían divergentes. La carta llega justo en el momento en que los circunloquios y las declaraciones rocambolescas de miembros del gobierno habían alcanzado su cenit y, al parecer, hacían casos omiso a los reclamos nacionales e internacionales.

La carta ya se tumbó un ministro y con él arrastró a todo el gabinete:



París, 13 de setiembre de 2010
Excmo. Señor Dr. Alan García Pérez
Presidente del Perú
Lima

Señor Presidente:


Por la presente le hago llegar mi renuncia irrevocable a la Comisión Encargada del Lugar de la Memoria cuya Presidencia tuvo usted a bien confiarme y que acepté convencido de que su gobierno estaba decidido a continuar el perfeccionamiento de la democracia peruana tan dañada por los crímenes y robos de la dictadura de Fujimori y Montesinos.

La razón de mi renuncia es el reciente Decreto Legislativo 1097 que, a todas luces, constituye una amnistía apenas disfrazada para beneficiar a buen número de personas vinculadas a la dictadura y condenadas o procesadas por crímenes contra los derechos humanos -asesinatos, torturas y desapariciones-, entre ellos al propio exdictador y su brazo derecho. La medida ha indignado a todos los sectores democráticos del país y a la opinión pública internacional, como lo muestran los pronunciamientos del Relator de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Conferencia Episcopal, la Defensoría del Pueblo y representantes de numerosas organizaciones sociales y políticas, entre ellos algunos congresistas apristas. Coincido plenamente con estas protestas.

Hay, a mi juicio, una incompatibilidad esencial entre, por una parte, auspiciar la erección de un monumento en homenaje a las víctimas de la violencia que desencadenó el terrorismo de Sendero Luminoso a partir de 1980 y, de otra, abrir mediante una triquiñuela jurídica la puerta falsa de las cárceles a quienes, en el marco de esa funesta rebelión de fanáticos, cometieron también delitos horrendos y contribuyeron a sembrar de odio, sangre y sufrimiento a la sociedad peruana.

Ignoro qué presiones de los sectores militares que medraron con la dictadura y no se resignan a la democracia, o qué consideraciones de menuda política electoral lo han llevado a usted a amparar una iniciativa que sólo va a traer desprestigio a su gobierno y dar razón a quienes lo acusan de haber pactado en secreto una colaboración estrecha con los mismos fujimoristas que lo exiliaron y persiguieron durante ocho años. En todo caso, lo ocurrido es una verdadera desgracia que va a resucitar la división y el encono político en el país, precisamente en un periodo excepcionalmente benéfico para el desarrollo y durante un proceso electoral que debería servir más bien para reforzar nuestra legalidad y nuestras costumbres democráticas.

Pese a haber sido reñidos adversarios políticos en el pasado, en las últimas elecciones voté por usted y exhorté a los peruanos a hacer lo mismo para evitar al Perú una deriva extremista que nos hubiera empobrecido y desquiciado. Y he celebrado públicamente, en el Perú y en el extranjero, su saludable rectificación ideológica, en política económica sobre todo, que tan buenas consecuencias ha tenido para el progreso y la imagen del Perú en estos últimos años. Ojalá tenga usted el mismo valor para rectificar una vez más, abolir este innoble decreto y buscar aliados entre los peruanos dignos y democráticos que lo llevaron al poder con sus votos en vez de buscarlos entre los herederos de un régimen autoritario que sumió al Perú en el oprobio de la corrupción y el crimen y siguen conspirando para resucitar semejante abyección.

Lo saluda atentamente,

Mario Vargas Llosa


Presentía que esto llegaría tarde o temprano, como el agua y el aceite que no pueden mezclarse. Es un saludable punto de inflexión.

martes, 7 de septiembre de 2010

Resaca de la FIL: tareas pendientes


Vista a través del tamiz de la distancia puedo decir que la FIL Lima no fue lo que esperaba. Un ejercicio simple fue el de someter a la Feria a la siguiente pregunta: ¿Qué hace que un evento cultural tenga trascendencia?: ¿Los invitados? ¿La agenda? ¿Los eventos extraliterarios? ¿El Local? ¿Las publicaciones? ¿Las notas en prensa? ¿Las ventas?

Cada una de las partes puede argumentar a su favor acerca del número de visitantes, las ventas, el espacio y hasta el programa musical paralelo. Es bueno que en un país con tan pobre índice de lectura la Feria tenga visitas y compradores. Pero no basta la cantidad sino también la calidad. No todo es crecimiento también desarrollo.

Las ventas parecen haber sido buenas, y eso está bien para hacer crecer el negocio. La agenda estuvo sembrada de presentaciones de libro y eso demuestra que la actividad literaria camina a buen pie. Los homenajes fueron merecidos y oportunos. La feria es un buen espacio para reencontrar a los amigos y hacer nuevos. Es una oportunidad de renovar el “contrato social” entre libreros, escritores y lectores.

Sin embargo, en términos de impacto tengo mis dudas. A la Feria de Lima no llegan los pesos pesados, la agenda carece de discusión de temas trascendentales o aquellos fueron mirados tangencialmente durante la presentación de algunos libros. Los hechos de la feria no “rebotan” en los círculos más allá de nuestras fronteras. Mas aún, algunas editoriales se esforzaron por poner al día su catalogo, pero en otras la artillería pesada llegó un mes después de la Feria, hecho que he podido constatar recientemente. En este mismo año sólo en América Latina hemos sentido la onda expansiva de Festivales en Cartagena, Puerto Rico, Bogotá, Montevideo y ahora estamos conectados al que ocurre en Buenos Aires

No sólo como lector sino como escritor esperaba más. Del debate de ideas, de la variedad se pueden obtener consensos. La feria es una buena oportunidad para evaluar las tendencias de la narrativa, ensayo y la poesía nacionales, la situación actual de las editoriales, tanto los sellos tradicionales como las independientes, así como la función actual de la crítica literaria y los blogs, la constante amenaza de la piratería- que atacaría tanto al papel impreso como al digital-, la función de las instituciones educativas, culturales y las bibliotecas. Si esto no se ha discutido abiertamente poco podríamos conversar acerca del futuro, entre ello el libro electrónico. En la pasada FIL nuestros mejores escritores residentes y visitantes pudieron ser mejor aprovechados.

La pasada Feria se ha preparado con el apoyo de la Cámara Peruana del Libro, de las editoriales, las distribuidoras y los escritores. Pero al margen de las licencias necesarias poco se ha visto del apoyo oficial (salvo las emisiones en vivo de un programa cultural del canal del estado). Lo que se vio no es suficiente, fue una oportunidad perdida pues se tenía la coyuntura de la creación del Ministerio de Cultura. Y no parece ser falta del sentido de oportunidad, ya que en su momento hasta Chespirito fue homenajeado en ambos palacios, el Municipal y el de Gobierno. Un ministerio no basta sino una visón cultural, amplia e inclusiva, algo que se debe de entender como política de estado. ¿Podremos llamarlo producto de bandera? No importa, pero hay que ponerse a trabajar

Ante tal escenario, en lo que resta del año nos quedan algunas ferias locales y como colofón la de Ricardo Palma, que espero vuelva a su lugar original por el bien de todos. Una buena incitativa que no debería de perderse pues acercan el libro a zonas donde incluso no hay librerías. Y para la próxima FIL 2011, es tiempo de comenzar a pensarla, a organizar los equipos de trabajo, a colocar los cimientos de un evento que debiera ser el hito anual de nuestra literatura nacional.

viernes, 20 de agosto de 2010

Excavadores de Tumbas


Desde niño he tenido fascinación por los libros. Leía de la biblioteca familiar y cuanta tuviera al alcance. Hoy que puedo comprarlos y armar la propia he construido una biblioteca de múltiples temas y de múltiples fuentes. Consigo sobre todo libros nuevos, pero también de segunda mano. Esto último me ha hecho reflexionar sobre lo que sucede con aquellas bibliotecas personales cuando el dueño deja de existir.

Las alternativas son múltiples, se heredan, se donan, se venden o hasta se canibalizan. Mi primer recuerdo de ello vine de la época del colegio. Para hacer una tarea de Filosofía trabajé una revisión en la enorme biblioteca en casa de un amigo, cuyo padre, un profesor de Humanidades, había muerto prematuramente tiempo atrás. Hasta ahora recuerdo fragmentos de tales lecturas. Por analogía recuerdo también la primera vez que supe sobre Séneca, en la biblioteca de uno de mis tíos, ahora fallecido y del que no tengo idea que fue de sus libros.

Repaso estos recuerdos ahora que visito de manera fortuita las tenebrosas galerías de venta de libros viejos ubicadas entre los jirones Quilca y Camaná. Un olor acre a humedad traspasa el ambiente y a pesar que visito estos cascarones de día, un escenario polvoriento y casi fantasmal se dibuja ante mis ojos.

Pero tal sensación se desvanece una vez que me veo abducido sea por los títulos o sea por el contenido de aquellos libros. Algunos pulcramente cuidados, otros gangrenados por los hongos o las polillas. Sin embargo, las letras y los grabados permanecen allí incólumes ante el paso del tiempo y ante sus eventuales guardianes. Están allí para seguir ilustrando, para seguir deleitando, para ejercer una hipnosis literaria.

Sólo me detiene ver mis dedos oscurecidos por el hollín depositado gracias a la densidad vehicular de las calles del Centro o cuando mi alergia me pide salir de allí.

He conseguido en visitas sucesivas, ya que la búsqueda de libros funciona en mí como potente droga adictiva, una Antología de Poesía Latinoamericana de inicios del Siglo XX, un estudio sobre Dante, la Norton Anthology of Western Literature en un solo volumen, un tratado sobre las Aguas Termales de Arequipa y otro sobre Microbiología de los alimentos (con secretos sobre vinos, quesos y el chucrut), y hasta un libro con las biografías de Médicos famosos, entre otras reliquias.

Estos libros, que ya están en mi casa -su nueva casa-, han sido sometidos a un periodo de cuarentena con un tratamiento contra las plagas. Se quedarán allí solo esperando que tenga el tiempo necesario para leerlos.

Y como el destino siempre juega en carambola, abro la primera página de Prosas Apátridas y me encuentro con esto:


¡Cuántos libros, Dios mío y que poco tiempo y a veces que pocas ganas de leerlos! Mi propia biblioteca, donde antes cada libro que ingresaba era previamente leído y digerido, se va plagando de libros parásitos, que llegan allí muchas veces no se sabe como y que por un fenómeno de imantación y de aglutinación contribuyen a cimentar la montaña de lo ilegible y, entre estos libros, perdidos, los que yo he escrito. No digo en cien años, en diez, en veinte ¡¿que quedará de todo esto?!

lunes, 26 de julio de 2010

Desde la Feria del Libro 2010


Luego de la Fiebre del Mundial y las evaluaciones finales en la Universidad, regreso con los posts.
Extraña es esta Feria del Libro 2010. Como es mi costumbre, siempre voy el día de inauguración para aprovechar las novedades, ya que ahora llegan a cuentagotas, se corre el riesgo de no encontrarlas.

Primera novedad, la entrada cuesta 2 soles, que si bien puede no ser un obstáculo para algunos y hasta puede ser irrisorio es una incomodidad que he escuchado de no pocas personas. Segunda novedad, el horario de exposición, cierra a las 9:30 pm abre a la 1pm incluso los fines de semana, que muchos bibliófilos aprovechábamos para llegar temprano y luego tener el día libre. Tercera novedad, no hay zona de parqueo, arréglese como pueda.

Algunas incomodidades de instalación, el primer día no había servicio de cobro a través de tarjeta de débito POS, sin cajeros automáticos en el vecindario, las ventas debieron de ser pocas. Por otro lado, algunos expositores se quejaron que sólo había 6 baños portátiles para toda la feria.

De las novedades literarias, salvo los best Sellers tipo Amanecer y los libros de autoayuda que inundan la mayoría de stands, no he visto algo que me deslumbre. Pero yo soy un caso atípico, vivo casi al día con las novedades literarias antes de la feria. En este caso mis novedades están en otras áreas como Historia, Filosofía, Ciencias, Historia Natural. Aquí mis recomendaciones de visita:

1. Fondo de Cultura Económica, llegó con un lote interesante con clásicos como Fausto de Goethe, Cuentos de Chejov (con prólogo de Sergio Pitol) a poco más de 20 soles. Un libro muy interesante para mí fue Ojos Imperiales, interesante estudio sobre los libros de viajes. Además el FCE tiene una interesante colección sobre Ciencia para Todos.


2. Océano, lo más saltante es que tiene descuentos del 30% en todos sus títulos. Una buena colección de Compactos, Panorama de Narrativas, Ensayos, algunos títulos de la nueva colección Otra Vuelta de Tuerca, todos de Anagrama, También se puede buscar buenas novelas del sello Salamandra. El lote de novedades no llega aún, pero se esperaba para esta semana.


3. Santillana, ha lanzado su best seller Jaime Bayly, que no leeré pero lo pongo para los interesados. Tiene como novedades y presentaciones: Los vivos y los muertos de Edmundo Paz Soldán que presentó el sábado, así como Correr el Tupido Velo de Pilar Donoso, una biografía de su padre José Donoso. Finalmente una curiosidad un cuento en comic de Daniel Alarcón dibujado por Shila Alvarado. Tiene 20% de descuento y una zona de 50%


4. Planeta, con dos buques insignia, las nuevas novelas de Enrique Vila Matas, Dublinesca, y Alonso Cueto, La Venganza del Silencio. A rebuscar algunas joyas en Seix Barral o Emecé. Hay descuentos.


5. La Familia, con reposiciones de Murakami y Mankell. Lo interesante de este stand es sumergirse en los títulos de Alianza Editorial, una enormidad, siempre se obtiene una joya. Yo me llevé un libro sobre los Filósofos Pre Socráticos. Regresaré por más. Están con el 10% de descuento.


6. Importaciones Riguse, no defrauda feria tras feria. A armarse de paciencia y escarbar tras los lotes, allí se puede encontrar Triste Vida de Chi Li por 15 soles y otros títulos de Belacqua. Siempre hay Borges y Bioy, así como clásicos policiales a menos de 10 soles. Allí compré una edición tapa dura de Tierra Baldía de TS Elliott a 8 soles.


7. Crisol, la novedad es el Manual de Nueva Gramática Española, comprarlo allí que todo el stand tiene 20% de descuento.


8. Ibero, explorar la colección de Cátedra y Libros de Bolsillo, están con descuento. Una pena, al parecer no tendrán Verano de Coetze para la Feria, se agotó antes el pequeñísimo lote que trajeron, no han asegurado nada.


9. Universidades, siempre hay textos interesantes con precios de feria. Entre los que destacan, el de la PUCP, a mi parecer el más interesante, a explorar Historia, Antropología, Psicología, Derecho y Literatura, a buscar ofertas allí. Le siguen el de la UNMSM que es muy variado y el de la Pacífico, que es más enfocado a temas específicos. El de la USMP está centrado en Gastronomía.


10. El Fondo Editorial del Congreso, para los interesados en temas nacionales. Ha salido un libro reciente sobre San Martín.


11. País invitado, este año es Ecuador, lamentablemente se conoce poco de su literatura y no pudo hacer ninguna recomendación. Entre los otros darse una vuelta por el Chile, desde que fue país invitado hace 3 años mantiene un stand grande y bien surtido, se puede encontrar verdaderas joyas en distintas disciplinas, sólo que tienen que apurarse, traen sólo uno o dos ejemplares, si le gusta cómprelo al toque.


12. Instituto de Estudios Peruanos, uno de mis favoritos no literarios. Compré Muerte y Conversión en los Andes, un estudio sobre creencias acerca de la muerte, evangelización y creación de hospitales en la Colonia, entre ellos el mío. Hay un manual sobre la Invención de la Cocaína, con datos históricos interesantes y otros textos sobre Política y Ciencias sociales.


13. Peisa y Norma, parecen estancados en el tiempo. No hay novedades en el horizonte


14. Editoriales independientes, destaca Estruendomudo y uno de sus últimos lanzamientos, la nueva novela de Luis Hernán Castañeda.

Éstas no son recomendaciones definitivas, y como la Feria está en curso, seguiré posteando sobre ella. No dejen de ir.

Continuará…
En la Foto: Parque de los Próceres en su versión original, las instalaciones de la FIL Lima están alrededor y dentro del monumento.