jueves, 26 de noviembre de 2009

La Caza del Carnero Salvaje




Fuente: Anagrama


Todo comenzó con una novela, La Caza del Carnero Salvaje de Haruki Murakami. Un hombre recién divorciado se deslumbra por las orejas perfectas de una modelo publicitaria, publica en su revista una foto envíada por un amigo, en ella hay un rebaño de ovejas, perdido entre ellas hay un carnero con cualidades especiales. la foto llama la atención de una corporación que decide encargar, mejor dicho conminar al publicista la búsqueda del carnero salvaje.




Una oreja, un cuerno de carnero, ambas son circunvoluciones. La oreja intenta formar espirales, el cuerno de carnero es una espiral logarítmica.


Traté de encontar una relación entre la atracción del publicista con el interés de una corporación por encontrar el carnero salvaje. Imaginé la relación en la geometría de las espirales, en la armonía de las formas, algo que los haría atractivos hasta la obsesión. Pero estaba leyendo Murakami, y él mueve los hilo de una manera peculiar. La novela, como todo viaje, conlleva un descubrimiento interior, esta vez surreal y sorpresivo que desentraña el misterio del ominoso encargo de ir tras un carnero con poderes especiales.


La búsqueda ocurre en la antesala del invierno y las nevadas, situación que coloca al protagonista en resolver la tarea como una obligación apurada. El frío y la soledad del campo acentúan sus percepciones y la aparición fantasmal del Hombre ´Carnero catalizan el desenlace final.


La caza del carnero salvaje es una fábula moderna sobre el poder y la ambición y además del sacrifico y el desapego para alcanzar una paz interior tan dificil en estos días.


Al terminar la novela seguí pensando en las espirales y ese continuo movimiento que nos hace pensar que todo permanece en su sitio, un engaño que nos deslumbra y nos atonta, que nos atrapa.

2 comentarios:

Pablo Giordano dijo...

Muy buen blog, pasaré seguido.

ALE dijo...

Excelente blog! Saludos.